Carrera de la Mujer y Oblatas con dorsal

Una marea rosa de unas 23.000 mujeres ha inundado este domingo las calles del centro de Madrid en la X edición de la carrera de la Mujer, que se ha desarrollado en un ambiente festivo para apoyar la lucha contra el cáncer de mama y contra la violencia de género.
Una gran pancarta con el lema «Madrid celebra» y miles de globos de color rosa han abierto la carrera a las nueve de la mañana en el Paseo de Moret, donde ya bastante antes se agolpaban las corredoras para tomar la salida.
El recorrido de siete kilómetros discurría por los emblemáticos rincones de la capital, como la gran Vía, la calle Alcalá o la céntrica Puerta del Sol embellecidas y teñidas de rosa. Hubo participación por equipos, algunos formados por tres generaciones y varias decenas de participantes superaban los ochenta años.
Las Oblatas en Madrid no podíamos faltar a esa cita solidaria – deportiva, con los respectivos números de dorsal, 14.293 y 14.295, siguiendo los 17 artículos del Reglamento, entre ellos el de la categoría de Veteranas D. obtuvimos la clasificación correspondiente al tiempo de llegar a la meta.
Nuestra respuesta de compromiso pretendía ser simbólica y con carácter de identidad oblata. Parafraseando a S. Pablo en la carta a los Filipenses podemos confesar con él: “ no es que hayamos alcanzado la meta final, pero seguimos corriendo con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido nosotras mismas alcanzadas por Cristo Redentor. (Cf. Fil. 3,12)