Del 9 al 11 de enero, el Equipo de Dinamización Provincial (EDP) se ha reunido en la comunidad oblata de Benicàssim, retomando, tras el inicio del año, su tarea de reflexión, discernimiento y trabajo al servicio de la vida provincial.
Durante estos días, el equipo ha centrado su atención en distintos aspectos relacionados con la evaluación interna del propio equipo y la evaluación de la dinámica provincial, abordando también otras cuestiones vinculadas a la continuidad de los procesos y a los retos que se abren en este momento del camino compartido. Este espacio ha permitido revisar lo vivido, contrastar percepciones y afianzar líneas de trabajo que ayuden a seguir cuidando la comunión y la misión.
En el marco del encuentro, el EDP dedicó una mañana de retiro en el Desierto de Las Palmas, un tiempo de silencio, oración y escucha profunda, guiado por la motivación:
«Fraternidad cristiana, semilla del Reino. Vínculo y cuidado. “El buen líder consigue que ocurran cosas”».
Este espacio favoreció una reflexión personal y comunitaria sobre el liderazgo, el cuidado de los vínculos y la responsabilidad compartida en la animación de la vida provincial.
El encuentro incluyó también un espacio de diálogo y convivencia con la comunidad de Benicàssim, que permitió compartir la vida, escuchar mutuamente y fortalecer los lazos de cercanía y fraternidad que sostienen la misión común.
Estos días de trabajo y encuentro han sido una oportunidad para renovar la disponibilidad, seguir afinando la mirada sobre la realidad provincial y continuar caminando con sentido, corresponsabilidad y esperanza.










