Oblatas Provincia Europa presenta su Informe de Prostitución y Trata 2025, una radiografía elaborada a partir de la realidad acompañada por sus proyectos en España, Italia y Portugal. Durante el pasado año, los diferentes recursos de la entidad acompañaron a 7.506 mujeres, de las cuales 7.142 se encontraban en situación de prostitución, eran posibles víctimas de trata o víctimas de trata identificadas.
Los datos proceden de los 14 proyectos de Oblatas que participan en el informe y permiten analizar tanto el alcance del acompañamiento desarrollado como la evolución de las situaciones que viven las mujeres. El documento parte de una perspectiva de género y derechos humanos y de la misión de favorecer el desarrollo integral y la autonomía de las mujeres.
Durante 2025, 4.070 mujeres fueron atendidas mediante el acercamiento a contextos de prostitución, 2.989 en Centros de Atención Integral y 83 en recursos residenciales.
La vivienda, una de las principales preocupaciones
Una de las conclusiones más significativas del informe tiene que ver con el deterioro de las condiciones de vivienda. Oblatas constata importantes dificultades para acceder a una vivienda digna, relacionadas, entre otros factores, con la ausencia de contratos de trabajo, la precariedad económica y las dificultades administrativas.
El informe señala que 2.031 mujeres, el 28,5 % de las atendidas en prostitución y trata, viven en los pisos o clubes donde ejercen prostitución. Asimismo, el sinhogarismo afecta al 5 % de las mujeres atendidas. Esta situación está obligando también a prolongar algunas estancias en los recursos residenciales incluso cuando las mujeres han alcanzado elevados niveles de autonomía.
La situación resulta especialmente visible en el trabajo de acercamiento a contextos. Entre las mujeres atendidas en estos espacios, 1.393 vivían en el mismo piso o club en el que ejercían prostitución. Además, el número de mujeres detectadas en situación de sinhogarismo pasó de 12 en 2024 a 80 en 2025.
Las barreras administrativas condicionan el acceso a derechos
El informe identifica la situación administrativa irregular y las dificultades de empadronamiento como factores que repercuten directamente en el acceso a derechos y recursos.
Durante 2025, solo se concedieron el 38,24 % de las solicitudes de Ingreso Mínimo Vital tramitadas y el 46,43 % de las ayudas autonómicas solicitadas. Los proyectos detectan además dificultades para empadronarse, una circunstancia que termina condicionando el acceso a prestaciones, vivienda, sanidad y procesos de inserción sociolaboral.
Salud física y mental
La salud constituye otro de los ámbitos que adquiere mayor relevancia. El 12 % de las atenciones de 2025 estuvo relacionado con la salud, y los equipos detectan consecuencias tanto físicas como psicológicas vinculadas a las situaciones de violencia y vulneración de derechos.
Entre ellas aparecen lesiones, trastornos del sueño y alimentarios, fatiga, problemas relacionados con el consumo de sustancias, consecuencias sobre la salud sexual y reproductiva y sintomatología ansiosa y depresiva, estrés postraumático y otras dificultades psicológicas.
El informe señala también obstáculos para acceder a la atención primaria y especializada, especialmente relacionados con el empadronamiento, la situación administrativa o la ausencia de documentación.
Más mujeres buscan alternativas formativas y laborales
Frente a estas dificultades, los datos muestran también procesos de búsqueda activa de alternativas. En 2025 fueron acompañadas 2.527 mujeres en talleres, cursos formativos y proyectos de emprendimiento, un 11,67 % más que en 2024, consolidando una tendencia de crecimiento que ya se había producido el año anterior.
Para Oblatas, este incremento refuerza la necesidad de generar oportunidades reales de formación, orientación e inserción laboral que permitan avanzar hacia mayores niveles de autonomía.
Una respuesta basada en derechos
Las conclusiones del informe advierten de que las diferentes dificultades no pueden analizarse de manera aislada. La situación administrativa, la vivienda, la salud, el empleo y las violencias se entrecruzan y pueden generar procesos acumulativos de vulnerabilidad y exclusión.
Ante esta realidad, Oblatas Provincia Europa plantea una respuesta integral basada en los derechos humanos y señala cuatro ámbitos prioritarios: facilitar vías reales de regularización y empadronamiento; promover alternativas habitacionales dignas; garantizar una atención especializada y continuada en salud mental; y asegurar una financiación estable de los programas, al tiempo que se profundiza en el conocimiento de las nuevas formas de prostitución deslocalizada y los entornos digitales.
Desde esta perspectiva, el informe no pretende reducir la realidad de las mujeres a las cifras ni a las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan. Los datos constituyen una herramienta para conocer una realidad cambiante, adaptar las respuestas y continuar acompañando a cada mujer desde el reconocimiento de sus capacidades, sus decisiones, su autonomía y sus derechos.





